Los pueblos termales están nuevamente en boga en Francia, tras reinventarse pese a los planes del gobierno de reducir el gasto en medicinas naturales.
Los pueblos termales están nuevamente en boga en Francia, tras reinventarse pese a los planes del gobierno de reducir el gasto en medicinas naturales.
Los Pirineos franceses reúnen más de 400 Kilómetros entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, un verdadero patrimonio rico en culturas y tradiciones. Se trata de una de las mayores reservas ecológicas de Europa que mantiene un desarrollo turístico respetuoso con el medio ambiente.