Si hay una región europea anclada en su pasado místico y legendario esa es Bretaña. En el noroeste de Francia, muy cerca de la bellísima Punta del Raz en el Finisterre galo, surge un mundo mágico y envolvente repleto de hadas, duendes y gigantes con una leyenda eterna: la del Rey Arturo, acompañado por los caballeros de la Mesa Redonda, y su inseparable Merlín.